American Visa

Juan Carlos Valdivia, 2005

Mario (Demián Bichir) es un profesor de inglés que aspira a dejar su boliviana patria para marchar al sueño americano, y encontrarse allí con su hijo que está estudiando en Florida. Ante las trabas de la embajada para proporcionarle el visado se plantea recurrir al mercado negro para obtener el preciado documento, pero el precio de esta opción está muy por encima de sus posibilidades.

Mientras sopesa su situación, Blanca (Kate del Castillo) intenta conquistar el corazón de Mario, al que quiere unirse para abandonar, de paso, su profesión de streeper, de la que ya empieza a cansarse.

Partiendo de una novela de Juan de Recacochea, esta es la historia llena de amarga ternura, con personajes cuyas vidas tienen gran valor, por lo impredecible del mañana en el país más tercermundista de Sudamérica. Las localizaciones en la capital del altiplano, y el contraste de mentalidades que nos acompaña en esta coproducción México-Boliviana, nos muestran una experiencia visual en la que es sumamente agradable dejarse llevar, como en ese paseo en barca por aguas del Titicaca con el cielo casi al alcance de la mano.

La historia evoluciona hacia derroteros tan lógicos como indeseados, destilando con gran elegancia las emociones que cada personaje lleva dentro, desde la esperanza hasta la amargura, pasando por el miedo, la angustia o el amor. Un camino recorrido por Mario, al final del cual hallaremos ese aprendizaje, esa moraleja que como un agridulce puñetazo en el estómago nos devuelve a la realidad de que para ser feliz hay que aprender a conformarse con lo que se tiene, y que las reglas impuestas por los fuertes suelen ser favorables solo a ellos.

American Visa estuvo nominada en los pasados Goya como película extranjera de habla hispana, teniendo que ceder ante la argentina “Las manos“, que se volvió con la estatuilla. También fue la seleccionada para viajar a los Oscar en la misma edición.