Diamantes de sangre

Edward Zwick, 2006

África está sumida en dictaduras corruptas que explotan sus recursos y los venden en el mercado negro, ya sea caucho, petróleo o diamantes, para financiar las armas que necesitan y poder mantener sus conflictos. La esclavitud, los niños soldado y los campos de refugiados se encuentran en esta película, frente a organismos, voluntarios y ONG, que deambulan al amparo de la poca fe que les queda, tratando de matar gigantes.

En medio de este pastel, Solomon Vandy (Djimon Hounsou), padre de familia, es capturado y puesto a trabajar en los campos de extracción de diamantes, y su hijo reclutado para la milicia, previa colocación del correspondiente arma en sus manos y el inevitable lavado de cerebro. Danny Archer (Leonardo DiCaprio), mercenario y traficante al servicio del que le pague, cree haber encontrado la oportunidad de su vida al toparse con la pista de un gran diamante. Con distintos azares y causas, los dos deberán compartir vicisitudes para llegar a su respectivo objetivo. Por medio aparece, por supuesto, la chica. Maddy Bowen (Jennifer Connelly) es la periodista humanitaria, solidaria y preocupada por ayudar con su granito de arena a este arrodillado continente, y si es con una gran exclusiva de por medio, mejor todavía.

La película tiene un marcado esquema narrativo facilón: los buenos, los malos, el objetivo y el conflicto. No obstante, no deja de ser un vehículo bastante interesante, para poner de manifiesto en forma de denuncia, la corrupción y la crueldad que campa a sus anchas por África, en este caso por Sierra Leona en 1990, ante la mirada soslayera de los países desarrollados, que encuentran su ganancia en este río revuelto.

El materialismo occidental nace de la ignorancia sobre el tercer mundo, eso es parte de lo que nos quiere decir Zwick en esta historia, cuando critica la costumbre de regalar pedrusquitos como símbolo de feliz enlace entre los prometidos. La desconocida realidad que se arrastra por las cloacas del primer mundo rebosa violencia brutal, corrupción, asesinato, mutilación, o cualquier cosa que disuelva lo que amenace con estorbar, o consiga un dólar más, o un diamante nuevo.

La película, partícipe de la tendencia actual de cine denuncia de actitudes globales y/o sociopolíticas (El jardinero fiel, Babel, Crash, la animada Cars, o el cortometraje Binta y la gran idea, presente en los Oscars), nos da un puñetazo en el estómago, al ponernos ante la vista y ante el corazón semejante plantel de derechos humanos pasados por el arco del triunfo.
Zwick, para hacerlo más digerible, nos propone este viaje por los infiernos, a ritmo vertiginoso, con muchos minutos de acción trepidante, equilibrada, para nada inverosímil, bien realizada y mejor montada. Una gran labor de sonido y una estupenda interpretación, sobre todo de DiCaprio, nos ayudan a sentirnos en medio de ese infierno caótico, casi olisqueando la sangre y la pólvora, en un entorno, por otro lado, de exhuberante belleza natural.

El guión de Charlse Leavitt es sólido, funcional, sin florituras, directo al grano, y únicamente le vi flaquear en cuanto a la dimensión de esos personajes, que no profundizan a la hora de exteriorizar lo que llevan dentro, y que con diálogos de primer curso de bachiller pretenden solucionar escenas de notoria trascendencia. Esos diálogos, algo más sesudos e intimistas, en los dos o tres momentos adecuados, hubieran convertido una buena película en una excelente.

Una apreciable cinta cuya mejor virtud es su equilibrio entre denuncia y cine. Zwick busca conmover y lo consigue, pero quiere hacer buen cine y lo hace.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: